Tres de Febrero bajo la lupa: el mapa del delito y operativos que marcan la agenda en 2026
El partido de Tres de Febrero transita un 2026 atravesado por la preocupación vecinal en torno a la seguridad y las disputas en la gestión local del intendente en uso de licencia, Diego Valenzuela. Entre robos bajo la modalidad motochorro, arrebatos en las estaciones del Ferrocarril San Martín y Urquiza, y operativos contra el menudeo de estupefacientes, el mapa delictivo del distrito expone dos realidades contrapuestas: el reclamo constante en los barrios y el despliegue de tecnología de patrullaje.
Los puntos más calientes del distrito
De acuerdo con las denuncias vecinales y las intervenciones policiales recientes, la actividad delictiva se concentra en tres focos principales:
- Corredor periurbano y zonas limítrofes: Barrios como El Libertador y Pablo Podestá continúan registrados como zonas prioritarias en operativos antidroga y robos a mano armada.
- Centros comerciales y estaciones: Las zonas aledañas a las estaciones de Caseros, Ciudadela y Sáenz Peña reportan de forma constante hurtos celulares, robos de vehículos estacionados y arrebatos en paradas de colectivo durante las horas pico.
- Puntos de venta de estupefacientes: La venta al menudeo sigue siendo un generador clave de violencia. Recientemente, denuncias anónimas a la Secretaría de Seguridad permitieron la desarticulación de búnkeres de venta de droga en El Libertador, con múltiples detenidos y el secuestro de dosis de cocaína y marihuana.
Entre la prevención tecnológica y la tensión política
Desde el municipio se enfatiza el uso del Centro de Monitoreo (3F Seguridad), la red de cámaras de videovigilancia y los tótems de emergencia instalados en plazas y corredores escolares. Sin embargo, la efectividad del sistema es objeto de constante debate entre la gestión local y la oposición.
Desde sectores de la oposición distrital remarcan que el impacto de la crisis socioeconómica nacional intensificó los delitos de oportunidad y reclaman mayor presencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires en los barrios periféricos. Por su parte, la administración local insiste en profundizar la articulación entre las fuerzas provinciales, las patrullas municipales y las denuncias anónimas de los vecinos para desmantelar bandas locales.











