El Rector de la Universidad Austral llamó a humanizar la tecnología: “Ningún algoritmo podrá reemplazar lo humano”
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Con un mensaje centrado en los desafíos que plantea la transformación tecnológica y en la proyección estratégica de la Universidad hacia el futuro, el Rector de la Universidad Austral, Mag. Julián Rodríguez, inauguró el año académico 2026 ante la comunidad universitaria. En su intervención, invitó a renovar el compromiso con la misión institucional y planteó dos ejes que orientarán el rumbo de la Universidad en los próximos años: la educación en la era digital y la proyección hacia 2030.

“Cada comienzo es una oportunidad para renovar el compromiso con nuestra misión, acrecentar la ilusión por la tarea que tenemos entre manos y volver a preguntarnos quiénes somos y hacia dónde queremos ir”, expresó.

En su mensaje, Rodríguez reflexionó sobre las profundas transformaciones que atraviesa el mundo contemporáneo, marcadas por el avance acelerado de la tecnología en ámbitos como la educación, la salud y el trabajo. En ese contexto, subrayó la necesidad de abordar estos cambios con una mirada abierta pero prudente. “¿Qué actitud vamos a asumir ante la revolución tecnológica? Apertura, pero con discernimiento; agilidad, pero con humanismo”, señaló.

Al mismo tiempo, advirtió sobre el riesgo de perder de vista la dimensión humana de la educación en un contexto de creciente digitalización: “Una universidad sin visión corre el riesgo de caer en un eficientismo sin alma, donde el conocimiento se estandariza y el espíritu se debilita”.

Rodríguez recordó que, desde el humanismo cristiano que inspira a la institución, el desafío no es resistir la innovación tecnológica, sino orientarla al servicio de la persona. “Ningún algoritmo podrá sustituir lo que hace humana a la educación: la poesía, la ironía, el amor, el arte y la alegría del descubrimiento”, afirmó.

A la vez, el Rector destacó que la formación universitaria debe preparar a los estudiantes para desenvolverse en un entorno tecnológico cambiante, pero sin perder de vista las capacidades propiamente humanas. “Nuestra responsabilidad es preparar a los alumnos para que utilicen estas herramientas con sentido crítico, desarrollando la empatía, el juicio prudencial y la inteligencia emocional; capacidades que ninguna máquina podrá reemplazar”, sostuvo.

En este marco, reafirmó la importancia del modelo educativo de la Universidad Austral, basado en el acompañamiento personal. “Nuestro modelo de acompañamiento personal, el cor ad cor loquitur, sigue siendo nuestro pilar: formamos personas, no solo profesionales”, indicó.

Proyección 2030: salud, tecnología y una universidad con mayor impacto

El Rector también presentó los principales lineamientos de la proyección estratégica de la Universidad hacia 2030. Entre ellos, destacó el objetivo de potenciar el ecosistema Austral en salud y tecnología aplicada, articulando las capacidades académicas, científicas y asistenciales de la institución.

“Queremos ser un punto de referencia que brinde asistencia sanitaria de vanguardia, apalancada en la investigación traslacional, pero sin perder de vista nunca la dimensión corporal y espiritual de la persona”, explicó.

Esta visión integrada busca fortalecer la relevancia regional de la Universidad, posicionándola como un hub de salud y tecnología con impronta humanista. Para ello, se apoyará especialmente en el trabajo conjunto del Hospital Universitario Austral (HUA), la Facultad de Ingeniería, la Facultad de Ciencias Biomédicas y el Parque Tecnológico.

Rodríguez también señaló que los proyectos de infraestructura en marcha, incluidos los vinculados al HUA, implicarán inversiones de magnitud y requerirán un mayor compromiso de toda la comunidad universitaria.

Entre las iniciativas estratégicas, el Rector destacó la priorización de la investigación orientada a responder a los desafíos de la sociedad. En ese marco, recordó que la Universidad definió cinco líneas prioritarias que guiarán sus decisiones futuras: tecnologías aplicadas a la salud; medicina de precisión, investigación traslacional y clínica; sociedad, democracia y calidad institucional; cuidado, bienestar y florecimiento humano; e innovación, transformación digital y sostenibilidad.

Asimismo, se avanzará en una profunda innovación curricular, revisando los planes de estudio para dotarlos de mayor flexibilidad y promover la interdisciplinariedad.

“Estamos revisando los planes de estudio para generar, con mayor agilidad, propuestas académicas pertinentes a las necesidades de la sociedad. La realidad es compleja y el exceso de apego a la disciplina puede llevar a la miopía“, señaló.

Además, la Universidad desarrollará nuevas propuestas académicas orientadas a públicos diversos, incluyendo personas que buscan adquirir nuevas capacidades profesionales o ampliar su formación cultural en ámbitos como el arte, la literatura o la geopolítica.

En el cierre de su discurso, el Rector invitó a toda la comunidad universitaria a renovar el sentido profundo de la tarea educativa y del impacto que la Universidad busca generar en la sociedad.

“Queremos ser la universidad que genere el mayor impacto positivo en las personas. Buscamos mejorar la sociedad a través de ustedes: hombres y mujeres comprometidos con la verdad, la libertad y la compasión. Y, desde ya, transformar la sociedad a través de la actuación de nuestros graduados“, concluyó.