Schmukler propone “menos impuestos, menos regulaciones y más inversión privada como eje del modelo”
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El referente de la LLA en Tigre reunió al equipo económico del ministro Luis Caputo – Jose Luis Daza, viceministro de Economía, Federico Furiase, secretario de Finanzas de la Nación; Martín Vauthier, director del Banco Central; y Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y planteó el rol clave de los municipios en la nueva etapa económica. Junto a economistas del equipo de Javier Milei, Miguel Schmukler analizó el proceso de estabilización económica y planteó el desafío de trasladar ese orden macro a la vida cotidiana.

“Todos sabemos el país que recibió el presidente: inflación del 200% anual, reservas negativas y un déficit de 7 puntos del producto. Fue, por lejos, la peor herencia de la historia argentina”, afirmó. A dos años del inicio de la gestión, destacó los avances: “La inflación bajó al 3% mensual, volvió el crédito y ya hay inversiones concretas”. Sin embargo, advirtió que el proceso entra en una nueva etapa: “Ordenar la macro era la batalla más difícil. No existe una micro posible sin una macro estabilizada. Hay muchos sectores de la economía que están en un gran momento, pero somos conscientes que hay otros que aún se encuentran muy desafiados”. En ese sentido, subrayó el rol de los gobiernos locales: “No alcanza con el Gobierno Nacional. Tienen que empujar los intendentes y todas las jurisdicciones. Es necesario que el modelo liberal se plasme en muchas intendencias y provincias. Argentina tiene todo listo para terminar de despegar”.

Durante el encuentro, los economistas () coincidieron en que la estabilización lograda abre una oportunidad inédita para el crecimiento, aunque remarcaron que el desafío ahora es sostener el rumbo y consolidar condiciones para que el proceso impacte en la actividad y el empleo.

José Luis Deza, viceministro de Economía, abrió el encuentro con una reflexión sobre el cambio de rumbo del país y su decisión de sumarse al equipo económico. “Que Javier Milei haya sido elegido bajo el símbolo de la motosierra fue un indicio de que la Argentina había cambiado para siempre. La sociedad pedía equilibrio y superávit fiscal, y eso responde a la convicción del Presidente”, afirmó. En esa línea, explicó: “Volví porque Luis Caputo me convocó y quería ser parte de este proceso de cambio”.
Deza destacó la magnitud del programa en marcha y las dificultades de la transición: “Estamos ejecutando uno de los programas de estabilización más ambiciosos de los últimos años. El año pasado implicó un shock muy fuerte, pero desde enero empezamos a ver señales de recuperación”. Y agregó: “La baja de tasas refleja expectativas de menor inflación y una normalización del sistema financiero. Ahora necesitamos sostener el rumbo, avanzar con reformas estructurales y profundizar la apertura y la desregulación de la economía”. En esa misma línea, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, remarcó el cambio de régimen económico: “Durante años, con déficit fiscal, emisión y endeudamiento, la Argentina resolvía los problemas de competitividad con devaluaciones. Hoy, con la macro ordenada —superávit fiscal, menor emisión, baja de la deuda y del costo financiero— la competitividad se construye con desregulación y mejores condiciones para invertir”. Por su parte, Felipe Núñez – director del BICE – señaló que, si bien la mejora todavía no impacta de manera homogénea en todos los sectores, el proceso ya está en marcha: “Sabemos que en algunos casos las mejoras están demorando en llegar. Venimos de un proceso de corrección de precios relativos muy importante, especialmente en tarifas, y de un contexto internacional adverso que impactó en la inflación. Pero en los próximos meses, con la baja de tasas, la inversión y la mayor competitividad, la inflación va a continuar desacelerándose y el salario va a empezar a ganarle”.

Finalmente, Martín Vauthier – director del Banco Central – destacó los primeros indicadores de recuperación: “Estamos viendo niveles de actividad elevados, crecimiento de exportaciones en distintos sectores y una mejora del empleo privado. Después de muchos años sin creación de empleo formal, este proceso empieza a mostrar resultados. El desafío ahora es consolidarlo, y para eso es clave avanzar en reformas como la laboral”.