Viernes, 2 de Enero de 2015

Una ley que mira al futuro

Por: MARIO OPORTO

La relevancia de la digitalización ya no se discute. Hoy, la adopción masiva de tecnología define fuertes transformaciones en el mundo globalizado. Observando las investigaciones realizadas por el especialista Raúl Katz, las constantes revoluciones tecnológicas modifican radicalmente los modelos productivos en los países y generan crecimiento. En la medida en que estos cambios ocurren a escala mundial, es imposible mantenerse al margen. Cuanto más avanzado está un país respecto de este fenómeno de la digitalización, más alto será el impacto económico, político y social en su propio desarrollo.

 

En Argentina el proceso de incorporación de tecnología en forma masiva está en marcha. Nuestro modelo de inclusión social hoy va por la inclusión digital. Por eso, la reciente sanción de la Ley Argentina Digital en el Congreso. Es una norma que recoge la tradición de los grandes transformadores de nuestra sociedad, que pensaron en las telecomunicaciones como ordenadoras de la modernidad. Lo hizo Sarmiento con el telégrafo en el siglo XIX; lo hizo Perón con la radiodifusión.

 

El objetivo de esta ley es universalizar el acceso a las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), garantizando igualdad, continuidad, regularidad, calidad y precio justo. Ese acceso, además, tiene status de derecho humano. Queremos que las tecnologías digitales estén desplegadas en todo el territorio nacional, y que la accesibilidad sea a través de una red que conecte redes públicas y privadas, fijas y móviles, y que alcance a cada argentino, cualquiera sea el lugar que habite, donde todos los servicios lleguen en forma convergente a través de un único cable al hogar. Esta red debe proporcionar suficiente capacidad de transporte para entregar un volumen creciente de contenidos y servicios a velocidades de acceso que permitan su uso efectivo.

 

Queremos seguir abriendo caminos para alcanzar una mayor participación. Que los bienes y servicios digitales sean asequibles para toda la población y también para las empresas, especialmente las pymes. Apuntamos al desarrollo de la industria TIC en un marco de competencia, protegiendo a las empresas más pequeñas, las cooperativas, las mutuales y las redes comunitarias.

 

Estos objetivos se basan en los principios que mueven el accionar del Gobierno. Las TIC deben ser de interés público, vistas en función social y vinculadas con el desarrollo de las economías regionales. Reafirmamos la soberanía en telecomunicaciones con independencia tecnológica y con una concepción federal. Excluimos cualquier tipo de regulación de contenidos. Garantizamos la neutralidad de las redes. Establecemos la inviolabilidad de las comunicaciones y los datos de tráfico asociados a ellas. Sostenemos la defensa de los derechos del consumidor. Y también reafirmamos nuestra convicción del rol del Estado como planificador.

 

Argentina Digital es una iniciativa que viene a reparar un anacronismo legal frente al desarrollo tecnológico. La legislación hasta ahora vigente (Ley de Telecomunicaciones 19.798) regula un mundo gobernado por Internet y por la telefonía celular, pero fue sancionada por un gobierno de facto en 1972, época en que algunos pocos se comunicaban a través de un teléfono a disco. Las privatizaciones de los ’90 fueron la génesis de la concentración oligopólica actual del mercado de las telecomunicaciones, donde sólo cuatro compañías se reparten el 85 por ciento de la facturación total de los servicios de telefonía móvil y fija, TV paga e Internet.

 

Hoy podemos avanzar con esta nueva ley, que sigue ampliando derechos, porque en la última década el Gobierno hizo de las comunicaciones una política de Estado, integral, inclusiva, soberana, federal y sostenida en el tiempo con inversión. Esta política tiene hitos para destacar: estatización del correo, control del espectro radioeléctrico, sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, creación de la Televisión Digital Abierta pública y gratuita, Programa Conectar Igualdad, con 4,7 millones de netbooks entregadas a alumnos y docentes, 30.000 kilómetros de la Red Federal de Fibra Optica, puesta en órbita del satélite Arsat 1 y licitación de espectro y 4G. La política es el arte de anticipar en un mundo incierto. Argentina Digital no sólo repara 40 años de atraso en materia de legislación sobre telecomunicaciones. Es una ley que mira hacia el futuro. Y el futuro no es producto del azar ni del voluntarismo, sino de las decisiones que tomamos en el presente.

 

MARIO OPORTO   Diputado Nacional por el Frente para la Victoria

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